Y entre escudos y barreras me voy haciendo pequeñita. Siento que nunca estoy donde debo, nunca nadie estará feliz con lo que decida. Mi niña interior llora, quiere salir a jugar y yo no la dejo. Tienes pájaros en la cabeza, eres demasiado risueña, hay que pensar en lo que conviene, eso no me gusta. Eslabón a eslabón formo una cadena. No encuentro la llave.
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